Ejercicio físico

Ejercicio físico

Está demostrado que el ejercicio físico practicado de forma regular es beneficioso y necesario para la salud y bienestar general de todo el mundo. Este ejercicio físico debe ser adaptado a las posibilidades de cada persona.

Independientemente del tipo de diabetes que se tenga, la práctica de ejercicio físico es parte del tratamiento y contribuye a mejorar el control de la diabetes y reducir los factores de riesgo cardiovascular (tensión arterial, colesterol, obesidad).

Su equipo médico puede ayudarlo a mantener un equilibrio entre la actividad física, la comida y la medicación.

Cuando se va a realizar ejercicio físico con diabetes tipo 1, es muy importante ajustar la dosis de insulina según los alimentos que se comen y la actividad física que se va a llevar a cabo.

Para evitar subidas o bajadas de azúcar bruscas, es importante planificar con tiempo y saber cómo responde cada persona al ejercicio. Esto puede variar en función de varios factores:

  • nivel de glucosa en la sangre antes de iniciar la actividad,
  • intensidad de la actividad,
  • tiempo de duración del ejercicio,
  • cambios en las dosis de insulina.

Es muy importante saber como está la glucemia antes de empezar un ejercicio. Si se está en hipoglucemia, no se debe llevar a cabo hasta recuperar los valores normales. Igualmente, si se tienen niveles de glucosa muy altos, por encima de 250 mg/dl se recomienda no realizar actividad física (por posible presencia de cuerpos cetónicos).

También, durante el ejercicio se pueden producir bajadas de azúcar, por lo que hay que estar preparado para tratar esas hipoglucemias. Lleve siempre consigo un alimento o una bebida con carbohidratos de absorción rápida (zumo, geles o tabletas de glucosa), que harán que le suba rápidamente el nivel de glucosa en la sangre.

Es importante que cada persona conozca como le afectan los distintos tipos de actividad, para ello debe medirse con frecuencia su nivel de glucosa en sangre antes, durante y después del ejercicio e ir aprendiendo su comportamiento ante esa actividad. Asi, podrá valorar como ir reduciendo sus dosis de insulina o sus ingestas de carbohidratos según vaya aumentando la intensidad del ejercicio.

También hay que tener en cuenta que, hay actividades que producen un descenso de la glucosa más rápido que otras. Incluso, algunas pueden producir un aumento puntual de los niveles de glucosa, como son los ejercicios de fuerza o alta intensidad, que aumentan el estrés y este eleva la glucosa.

Aunque la forma de actuar es individual, de manera general podemos dar estas recomendaciones:
Si su nivel de glucosa en la sangre es de menos de 100 mg/dl antes de iniciar la actividad física (y nunca menos de 70mg/dl), debe comer un carbohidrato de acción lenta (bocadillo…galletas) para que le suba la glucosa y reducir el riesgo de hipoglucemia, sobre todo si el ejercicio durará más de 30 minutos. Si lleva bomba de insulina, podría evitarse el tener que ingerir alimento, actuando sobre la insulina basal durante la actividad.

Si por el contrario, su nivel de glucosa está muy alto, por encima de 250mg/dl, debería medirse los cuerpos cetónicos en sangre u orina; si son positivos no se debe realizar la actividad, si son negativos podría llevarse a cabo sin problema.

El efecto del ejercicio puede presentarse incluso hasta después de 24 horas de su realización, presentándose hipoglucemias tardías; por eso, es muy importante tomar las debidas precauciones.

IMPORTANTE: Mantenerse siempre bien hidratado durante el ejercicio. Beba bastante agua.

El ejercicio físico, junto a la alimentación y la medicación, es una parte fundamental en el tratamiento de la DM2. Este ejercicio debe ser adaptado a las necesidades individuales y realizado con regularidad (30 minutos al día como mínimo o alternando días 150 minutos a la semana).

Beneficios del ejercicio físico:

  • Mejora el control de la glucemia ya que disminuye los niveles de azúcar y hace que la medicación actúe mejor, por lo que podría reducir la cantidad de medicamentos que toma.
  • Ayuda a controlar el peso junto con la alimentación.
  • Reduce la tensión arterial, el colesterol y otras grasas.
  • Mejora el funcionamiento de la circulación de la sangre y fortalece el corazón.
  • Hace que estemos más ágiles.
  • Mejora el estrés y alivia la tensión.

Todo esto conlleva a sensación de bienestar y mejor calidad de vida.

Tipo de ejercicio:

El tipo de ejercicio más aconsejable es el aeróbico, es decir, de baja intensidad y larga duración, como caminar, nadar, bici, etc. Este se puede combinar con algún ejercicio de fuerza adaptado a las individualidades de cada uno.

El ejercicio no se debe improvisar, debe ser planificado junto con su equipo sanitario para que aporte todas las ventajas y disminuir los riesgos.

  • Programa de ejercicio: Primero realizar ejercicios de calentamiento como andar despacio y estiramientos como inclinarse hasta las rodillas, etc. durante 5-10 minutos, seguir con la intensidad recomendada y para finalizar, reduzca progresivamente su intensidad (5-10 minutos), no pare bruscamente.
  • Intensidad: debe ser moderada y adaptada a su edad y estado físico. Déjese asesorar por sus profesionales sanitarios.
  • Duración: De 30 a 60 minutos por sesión.
  • Progresión: Si no ha realizado ejercicio con anterioridad inicie sesiones de 10-20 minutos, con intensidad suave y vaya aumentando cada semana de 5-10 minutos hasta llegar a sesiones de 45-60 minutos.
  • Frecuencia: Diario o como mínimo en días alternos; sirve de muy poco hacerlo 2 días a la semana en sesiones de larga duración.
  • Horarios más adecuados: Consulte con su equipo sanitario cuál es el más recomendable para intentar ajustarlo a su tratamiento o viceversa.

Recomendaciones y precauciones

  • El ejercicio físico baja los niveles de glucosa en sangre y mejora la acción de la insulina o los antidiabéticos orales (pastillas).
  • Se debe llevar azúcar, zumo, caramelos…en el bolsillo, para usar en caso de una bajada del nivel de azúcar (hipoglucemia).
  • Si se encuentra mal durante la práctica debe parar, descansar y si no mejora, avisar a alguna persona.
  • Si no se tienen valores óptimos de glucosa en sangre, no se debe hacer ejercicio.
  • El ejercicio físico favorece la pérdida de peso y el control de la presión arterial y del colesterol.
  • La práctica del ejercicio físico ideal debe ser a un ritmo moderado y continuado (caminar, nadar, bailar…)
  • Las personas con diabetes deben tener mucho cuidado con sus pies, por lo tanto, es importante revisarlos antes y después de hacer cualquier ejercicio; usar calcetines de algodón y zapatillas cómodas que sujeten bien el pie. Si hay lesiones en los pies no se debe practicar y consultar al médico.

IMPORTANTE: Mantenerse siempre bien hidratado durante el ejercicio. Beba bastante agua.