El tenista alemán recordó su diagnóstico a los cuatro años y agradeció a su madre que nunca permitiera que la enfermedad definiera su futuro.
El triunfo de Alexander Zverev en el US Open dejó un mensaje que trascendió el tenis. Después de imponerse al estadounidense Ben Shelton en la final, el jugador alemán recordó públicamente que vive con diabetes tipo 1 desde los cuatro años y dedicó unas emotivas palabras a su madre.
Ante miles de espectadores, Zverev convirtió uno de los mayores éxitos de su carrera en una oportunidad para dar visibilidad a la diabetes y destacar la importancia del acompañamiento familiar desde el diagnóstico.
El apoyo que recibió desde la infancia
Zverev relató que, cuando fue diagnosticado, su familia recibió un pronóstico que limitaba sus posibilidades en la vida y el deporte. Su madre, Irina, se negó a aceptar que aquella noticia determinara el futuro de su hijo.
“Esta enfermedad no nos va a definir” fue la respuesta que el tenista recordó después de levantar el trofeo. Para Zverev, la confianza y el respaldo de su familia fueron fundamentales para perseguir su objetivo de convertirse en jugador profesional.
Su experiencia refleja una realidad compartida por muchas familias: el diagnóstico puede generar miedo, incertidumbre y numerosas preguntas, pero no debe utilizarse para decidir de antemano hasta dónde puede llegar una persona.
De una experiencia privada a una causa pública
Durante buena parte de su carrera, Zverev evitó hablar públicamente de su diabetes. En 2022 decidió compartir su diagnóstico y crear la Alexander Zverev Foundation, orientada especialmente a apoyar a niños y jóvenes con diabetes tipo 1.
La entidad facilita el acceso a insulina y otros recursos esenciales, además de respaldar proyectos relacionados con la actividad física y el desarrollo personal.
Zverev también ha hecho visible durante sus partidos una parte cotidiana del manejo de la diabetes, como controlar sus niveles de glucosa o administrarse insulina cuando lo necesita. Mostrar estos cuidados en competiciones internacionales ayuda a normalizar una condición que requiere atención diaria y contribuye a combatir prejuicios todavía presentes en la sociedad.
Visibilidad para derribar barreras
La trayectoria de Zverev no elimina las dificultades asociadas a la diabetes tipo 1 ni significa que todas las personas vivan las mismas circunstancias. Sin embargo, permite mostrar que, con tratamiento, educación diabetológica y el acompañamiento adecuado, el diagnóstico no tiene por qué impedir el desarrollo de proyectos personales o profesionales.
Desde ADIGRAN ofrecemos acogida desde el debut, información, educación y apoyo a las personas con diabetes, sus familias y su entorno cercano. También trabajamos para defender sus derechos y avanzar hacia una sociedad en la que la diabetes no sea motivo de discriminación ni cierre oportunidades.

